La huella de carbono corporativa es la medición y reporte de las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de todas las actividades de una empresa. En este ámbito, se tienen en cuenta las fuentes de emisión directas e indirectas, como el consumo de energía, los procesos de producción, el transporte, la gestión de residuos y la cadena de suministro.
El proceso de cálculo se lleva a cabo dentro del marco del estándar reconocido internacionalmente ISO 14064-1:2018 y la metodología más utilizada a nivel mundial GHG Protocol (Protocolo de Gases de Efecto Invernadero). Estos estándares y pautas aseguran un reporte preciso, transparente y comparable de las emisiones de GHG a nivel organizacional.
El cálculo de la huella de carbono corporativa ayuda a las empresas a comprender sus impactos ambientales, identificar oportunidades de reducción y basar sus estrategias de sostenibilidad en fundamentos científicos. También es una herramienta crítica para el cumplimiento normativo, la confianza de los inversores y el reporte transparente a las partes interesadas.